Una vía ferrata es un itinerario equipado con anclajes que asciende verticalmente por las paredes de una montaña. Gracias a estos elementos podemos progresar con facilidad y de forma muy segura para así solo preocuparnos en disfrutar del deporte y del entorno.
Pero, ¿qué debemos tener en cuenta cuando realizamos una vía ferrata?
La figura del guía
Como describíamos en la entrada La figura del guía de montaña, esta actividad no deja de ser una actividad en un medio en el que no estamos acostumbrados a movernos. Realizar una vía ferrata acorde a nuestro nivel puede parecer una actividad muy sencilla si disponemos del material necesario y un mínimo de conocimientos para progresar por ella, pero, ¿y si surgen complicaciones? Resolver un problema en una pared vertical requiere llevar el material necesario para solucionarlo y tener los conocimientos y habilidades para ello.
La vía (dificultad K3)
Nos encontramos en el término municipal de Broto, a las puertas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, punto neurálgico de las actividades de turismo activo. La duración total de la actividad es alrededor de dos horas y media siempre y cuando no tengamos ningún grupo delante que nos ralentice la progresión.
Desde el pueblo sale un pequeño camino que en un par de minutos nos lleva a la entrada de la vía. La primera parte avanza en diagonal acercándose progresivamente hacia la cascada, a la izquierda de ésta. Un último tramo vertical, paralelo a ella, nos adentrará en una cueva llamada «la mina» que atravesaremos para adentrarnos en el barranco, justo sobre el primer gran salto de agua.
Una vez dentro del barranco remontaremos el río casi de forma horizontal muy cerca del agua del cauce. Cruzaremos un puente tibetano y llegaremos a una pequeña playita de roca al margen del río, donde podremos hacer una parada de avituallamiento.
Lo más difícil ya está hecho y en este punto andaremos aproximadamente por la mitad de la actividad. Nos queda superar una pequeño tramo vertical llamado «la placa» que nos deja en el primer mirador, donde tendremos una preciosa vista del pueblo de Broto. Llegamos a un quejigal donde parece que hemos acabado.. pero no! tras 3 o 4 minutos de senda llegamos a la zona de «las fajas», donde progresaremos en horizontal y donde nos encontraremos con unas vistas inmejorables de la cascada y de todo el Valle de Broto (foto principal de la entrada).
Tras recorrer la faja, llegaremos al final de la vía, donde nace un sendero que nos deja de vuelta en broto tras 15-20 minutos de descenso.





