¿Cómo se gradúa una vía ferrata?

¿Por que dos vías ferratas con la misma graduación pueden no resultarnos igual de difícil? ¿Qué criterios y métodos se usan para graduarlas? ¿Qué hemos de tener en cuenta a la hora de planificar una actividad en la que haremos una vía ferrata? Son preguntas que resolveremos en esta entrada de blog para despejar todas tus dudas y que planifiques tu aventura con seguridad.

¿Qué es una vía ferrata?

Una vía ferrata es un itinerario tanto vertical como horizontal que nos permite llegar con relativa facilidad a un lugar de difícil acceso. Dicho itinerario está equipado con dos elementos fundamentales: elementos de progresión y elementos de seguridad. En una vía ferrata los elementos de progresión pueden ser artificiales como peldaños, cadenas, pasamanos, puentes y un largo etcétera, o elementos naturales como salientes de roca, raíces, agujeros en la pared, repisas… todo lo que esté a nuestro alcance vale para trepar. El elemento de seguridad es una sirga (o cable) de acero que va anclado a la pared cada pocos metros. En los tramos verticales los puntos de anclaje suelen estar más cerca unos de otros y en los horizontales más alejados.

¿Cómo progresar por una vía ferrata?

Para progresar por una vía ferrata es fundamental disponer del equipo específico de esta actividad, es decir, un disipador. Además, hemos de disponer del resto de equipo necesario para hacer una escalada: arnés, cabo de anclaje y casco. Es ideal portar con nosotros material necesario para realizar las maniobras de rescate pertinentes en caso de que durante la actividad pueda ocurrir cualquier imprevisto. Si no disponemos del conocimiento técnico para realizar dichas maniobras, es muy recomendable contratar un guía profesional para que nos acompañe y realizar así la actividad con seguridad. Te explicamos aquí por qué es tan importante contratar un guía de montaña que nos acompañe y guíe en nuestras actividades.

El disipador irá conectado al elemento de seguridad durante todo el recorrido, pudiendo haber tramos seguros donde se vea interrumpido. Para ello, el disipador cuenta con dos cabos con mosquetones de seguridad tipo K en los extremos. Al progresar con ambos anclados en la sirga de acero, al llegar al siguiente tramo abriremos un mosquetón y lo pasaremos al siguiente tramo. Al asegurarnos que éste está bien cerrado sobre la sirga, repetiremos la operación con el otro cabo. De esta forma, frente a una caída inesperada, siempre estaremos conectados con, al menos, un cabo al cable metálico.

Si progresamos por la vía más de una persona, siempre es ideal dejar un tramo de cable libre entre nosotros. Así evitaríamos una colisión en caso de que quien progresa delante mía caiga sobre mí. Normalmente, en los tramos horizontales no habría problema en que varias personas estén conectadas al mismo tramo de cable. Podremos apreciar como los tramos de cable en la progresión vertical no tienen más de 2 o 3m mientras que en tramos horizontales podremos incluso apreciar tramos de más de 6m.

Graduación de una vía ferrata

Eugen Eduard Hüsler ideó la llamada cruz de Hüsler. En cada uno de los 4 extremos de la cruz se colocan los factores de dificultad claves a valorar: Fuerza, Resistencia, Experiencia requerida y factor Psicológico. Cada uno de estos factores se gradúa con una dificultad de 1 a 6, y la media de estos nos daría la dificultad de la vía. Frente al valor resultante se colocará la letra K, que hace referencia, al igual que en la distinción de los mosquetones para ferrata, a la palabra Klettersteig (vía ferrata en alemán).

Por ello respondemos a la siguiente pregunta: ¿por qué dos ferratas del mismo grado nos resultan de diferente dificultad? Al ser una media de 4 valores puede pasar que el valor de mayor dificultad sea aquel en el que más fuerte estamos y que nos resulte «sencilla» frente a otra que su valor más difícil sea nuestro punto débil y nos resulte «complicada». Por ello, es importante buscar información sobre la vía. Si tiene desplomes, largos puentes colgantes, tramos descendientes… En algunas reseñas se especifican los valores de dificultad de dichos 4 factores y en todas se describe todo el itinerario. Esta descripción nos permite hacernos una idea de si se adapta a mis cualidades o no.

 

Esperamos que toda esta información te haya sido de utilidad y recuerda, desde Terreno Alpino siempre te recomendamos contar con un guía profesional titulado en montaña para realizar tus actividades con total seguridad. Salud y montaña!

1 comentario en “¿Cómo se gradúa una vía ferrata?”

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